Nací como hombre aunque me siento mujer. Intento vivir como mujer, aunque a veces tengo que vestir como hombre por convenciones sociales. Soy bisexual, aunque prefiero los hombres a las mujeres. En este blog os contaré diferentes anécdotas de mi vida. Espero que os guste. Es algo personal. Ser respetuosos, por favor.
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lunes, 15 de julio de 2019
Asociación española de crossdressers
TODAS LAS CROSSDRESSERS QUE QUIERAN FORMAR PARTE DE ESTO:
AQUÍ TENÉIS NUESTRO BLOG PARA PARTICIPAR, CONSULTAR, APRENDER, ENSEÑAR, CONOCERNOS, RELACIONARNOS Y SACAR NUESTRO LADO CROSS PARA SER FELICES:
OS DEJO UNAS FOTOS MÍAS PARA QUE ME CONOZCÁIS MEJOR.
YO SOY SEXA, VUESTRA CROSS-GUÍA. ESPERO SERVIROS DE AYUDA EN EL CAMINO DE CONOCEROS Y EXPRESAROS MEJOR...
viernes, 6 de marzo de 2015
"Gran Sorpresa" por lulucdbcn
El otro día estuve en una boda de unos amigos que se casaron, y luego como en casi todas las bodas hay baile, yo estaba más bien sentado solo, mis amigos ya se iban a marchar y yo casi, me fui para el baño y al salir me encuentro una chica que me dice, hace rato que te miro y deseo enormemente que me concedas un baile contigo, la chica era súper bella, me pareció algo masculina de piernas y manos, pero me gustó más ya que las cd, trans, tv, me excitan..
Pero bueno bailamos un rato no solo un baile sino luego varios más hasta que llegaron los bailes lentos y ella me apretujaba a más no poder, hasta que al cabo de un rato noto entre mi cuerpo que algo le crece a ella por debajo de su barriga, pensé sera travesti o cd?? me empece a poner nervioso, ella dice que te pasa ? estas nervioso?
Yo sin esperar más pongo la mano por debajo y al notar lo que noté me puse tan cachondo que le dije vamos a fuera al coche que me estoy mareando, al llegar al coche le hice tal magreo y ella a mí que no hay palabras para contarlo, tal fue esta emoción que ahora nos hemos hecho verdaderamente muy amigas y nos vemos de vez en cuando y realizamos travesuras y fantasías por ahí, morbosas, pero eso si con placer, con mucho placer, nada de dolor, ni pegar, etc esto no me va.
Que os parece?? si una lo busca esto no lo encuentra verdad?? Creo que fui afortunado ese dia, ya que ahora tengo una nueva y buena amistad.
viernes, 25 de abril de 2014
Pete y polvo en la estación San Martín (Argentina) por Karula CD
Me dieron ganas de contar lo que pasó hace unos días porque sale de lo común, no es un levante con pete, polvo y chau, esto tiene su buena ración de morbo y adrenalina que da para compartir con ustedes morbositos y morbositas de mi corazón.
Tuve que ir a San Martín por unas cuestiones comerciales, como saben, ando con la crossdressina alborotada y me super excita manejar con minifalda, y asi fui por la General Paz disfrutando mis piernitas al aire.
Les dejo unas fotitos que ilustran mejor lo que cuento.
No es algo tan peligroso ni es que esté tan expuesta, si se fijan en los autos que van a vuestro alrededor se darán cuenta que el conductor y los pasajeros podrían ir en bolas y no los vemos, más con los vidrios polarizados y la oscuridad de la noche.
Llegué y estacioné en una avenida que están arreglando y allí, con la gente alrededor me puse mi pantalón de jean sobre la mini como si fuera lo más natural.
Eso es otra cosa que me encanta hacer, vestirme en el auto, estacionado en cualquier parte, quedar en tanguita, ponerme la mini, el corpiñito, uhhh, es super excitante.
Mi reunión fue corta y fructífera, entonces decidí dar una vuelta por la estación de tren que está a dos cuadras de donde me encontraba. Dejé todo lo de valor en el auto, me saqué el jean, me puse una bermuda recómoda para sacar y poner y me fui caminando con mucha excitación y con una calentura que iba en aumento.
En la estación hay un baño donde suele haber acción, lo habían cerrado y lo volvieron a abrir. Cuando llegué fiché a un muchacho que estaba en la vereda al lado de la puerta, nuestras miradas se cruzaron un instante y mis ojos bajaron a su bulto y él bajó su mano y se la sobó sonriendo.
Entré al pequeño hall y vi con desagrado que la puerta del baño estaba cerrada con rejas.
Mis ojos volvieron inmediatamente al muchacho, él se la acomodó y me hizo una seña para que lo siguiera.
Me esperó un poco y lo alcancé enseguida, detrás de un puesto de diarios y revistas que está en la vereda. Al tiempo que nos saludábamos le manoteé el bulto.
-Vamos que tengo un lugar -me dijo y se dirigió al final de la estación.
Caminamos charlando, hablando de sexo, pijas y chupadas, y si venis siempre por acá y esas cosas mientras doblábamos por un pasillo largo y angosto al costado de las vías. Por el medio había una pareja conversando y luego salimos a un descampado delimitado a la izquierda por un paredón alto y a la derecha por las vías.
Si bien estaba tenuemente iluminado, había sectores de buena oscuridad.
-Allá al fondo hay unos micros abandonados -me dijo señalando unas sombras.
Ahí si que estaba oscuro y la verdad es que me entró un poco de miedito
-O podemos ir ahi -dijo señalando un arbolito contra el muro que estaba bastante oscuro, como si hubiera notado mi temor.
Me sorprendía este muchacho, no tendría más de veinticinco años, un poco más alto que yo, robusto sin ser gordo, no era una maravilla pero tenía algo que lo hacía atractivo, además se lo veía muy seguro de sí mismo.
Nos acomodamos y me puse en cuclillas, le desabroché el pantalón y saqué su pija que ya estaba dura y reluciente de precum. Hermosa, no muy larga y gordita, apenas curvada, se la besé con ternura y comencé a darle una mamada antológica. Sólo con la boca, era de esos que no quieren que se la toques con las manos.
-Hmmm, qué bién, tenía unas ganas de una buena chupada -decía entre gruñidos.
Yo seguía en la mía, metiéndomela hasta la garganta y sacándola despacito haciendo succión con los labios, luego abría bien la boca y acompañando con la lengua me la metía toda hasta la campanilla.
En eso, me aparta, se sienta contra el muro y me ordena que haga lo mismo. Me señala con la cabeza y me muestra que venía alguien. Era la pareja que conversaba en el pasillo, pasan sin mirarnos y se van hacia los colectivos.
-Esos van a coger -le digo.
-Puede ser -me contesta-, pero hay que estar alerta.
Lejos de darme miedo lo que dijo me tranquilizó y me calentó más. Volví a chuparla y al rato me ordenó que pare.
La pareja regresaba, pero ahora mirándonos. Me asusté y mi hombre se puso adelante de mi como protegiéndome.
-¿Pasa algo? -preguntó desafiante.
-No amigo, no pasa nada -contestó el tipo mostrando las manos vacías y serenando la situación.
-Queríamos preguntarles si nos dejan mirar -terció ella.
-¿Qué?
-Si, vimos lo que estaban haciendo y nos calentamos. ¿Podemos?
Mi macho me miró sorprendido preguntándome con los ojos.
-Yo no tengo problemas -dije ya con ganas de seguir chupando y fastidiado por la interrupción.
Volví a mi faena con más ganas, mi chico jadeaba de gusto y la pareja se acercó y comenzaron a meterse mano. Prácticamente se pegaron a nosotros buscando la oscuridad del arbolito y de repente ella se puso de rodillas y comenzó a mamársela a su macho.
Tremenda pija tenía el hijo de puta y ella luchaba por tragarla toda con los ojos lagrimeando.
Mirándonos fijamente chupábamos cada cual la pija de su macho, como si fuera una competencia, los tipos estaban en su propia competencia de gemidos, como para demostrar cuál de los dos era mejor chupado, pero yo tenía la ventaja de haber comenzado antes y mi macho anunció que acababa, empezó a cogerme la boca y yo aferrada a sus caderas acompañaba sus acometidas. Hasta que sentí hincharse sus venas y un chorro de leche caliente pasó directamente por mi garganta, y otro, y otro más mientras mi macho gruñia de placer y sus rodillas temblaban.
La mina paró viendo como me tragaba todo y se relamió mientra su macho se pajeaba violentamente como tratando de acabar y no ser menos.
-Uh qué flash -dijo mi chico apoyándose contra el muro.
Le limpié a lametones la pija degustando su leche que era sabrosa. Él se acomodó la ropa, nos despedimos y volvimos para la estación.
-Buenísimo me dijo, tenemos que repetirlo y la próxima vez la hacemos completa.
-Si bebé -le contesté, la próxima vez te busco directamente.
Nos despedimos con un besito en la mejilla y nos fuimos cada uno por su lado.
Todo bién, pero mientras me dirigía a buscar mi coche me di cuenta que seguía caliente, me había calentado mal la situación y ahora quería una pija en el culo.
No sé por qué, pero volví sobre mis pasos. Al ingresar al pasillo de frente venía la piba apurada y llorando.
Le pregunté si estaba bien pero no me contestó y salió corriendo.
Con un poco de miedo seguí caminando y al rato me lo encuentro al tipo fumando y mirando hacia las vías puteando entre dientes.
Lo saludé y me miró, me reconoció y se le iluminó la cara.
-¿Se armó kilombo? -le pregunté.
-Si, esa pelotuda no quiso coger y me quedé recaliente, ni siquiera me hizo acabar. Mirá cómo estoy.
Le miré el bulto y recordé lo buena que estaba esa pija y me relamí.
-A mi me pasó lo mismo. Pero entre los dos podemos solucionarlo.
-No gracias, no me gustan los hombres -respondió sonriente.
-¿Y cómo sabés? ¿Probaste alguno?
-¡No, jamás!
-¿Y un trava?
-Nunca, pero ahi ya cambiaría la cosa.
-Me corrí un poco hacia la oscuridad, me saqué las bermudas y la remera quedando en corpiño y minifalda.
-Si que cambia la cosa -dijo entre dientes y se abalanzó a abrazarme.
-Vamos allá -le pedí señalando un lugar más oscuro y manoteando ese bulto hermoso.
Le alcancé un forro y apoyando mis manos en el muro saqué culo ofreciéndoselo. Me levantó la faldita y acarició mis nalgas, corrió la tirita de la tanga y se agachó y comenzó a chuparme el ojete de una manera deliciosa, yo ya estaba en la gloria, tiré mi mano hacia atrás y le agarré la pija comprobando el buen tamaño, cuando tuve el culo bien lubricado me di vuelta y lo ayude a ponerse el forro con la boca, lo ensalivé bien y volvi a darme vuelta entregándole mi cola que estaba hambrienta y dilatada de calentura.
Apoyó la cabeza en mi raya, guié su pija con mi mano hacia el agujero palpitante y me la fui ensartando, mientra el repetia "qué lindo culo", aquello me calentaba más, se quedaba quieto y yo paraba más la cola y retrocedía hasta que la tuve toda adentro. Cuando sus huevos chocaron con mis nalgas estallaron luces de colores y comenzó un mete y saca deliciosamente violento. La sacaba casi toda y volvía a enterrarla mientra me besaba el cuello y las orejas y sus manos acariciaban mis tetitas.
Estaba en la gloria, las piernas me temblaban y arañaba el muro de ladrillos, cambiaba el ritmo, me la metia y sacaba despacio, haciéndome sentir cada centímetro de esa chota fabulosa y después volvía al frenesí, cómo me hizo gozar ese hijo de puta, lo que se perdió la pelotuda esa, la pelotuda esa que había vuelto y estaba mirándonos y se estaba colando los dedos en la concha y los ojos le brillaban de calentura y me di cuenta que se estaban mirando, que se estaban deseando mientras él taladraba mi culo de una manera magistral.
Y pummmm!
Chocaron los planetas, explotó el universo y de mi pijita brotó un chorro de lava blanca que tiñó los ladrillos y detrás de mi el macho gruñó y largó su cargamento que infló el forro hasta casi hacerlo estallar y ella gimió y se arqueó y pegó un gritito orgásmico, estábamos acabando los tres al unísono.
Un último jadeo y un silencio, recogí mi ropa, me vestí y me fui sin despedirme.
Me costó llegar al auto, las piernas temblequeaban, pero estaba satisfecha, había vivido una experiencia alucinante e inolvidable.
Espero les haya gustado, como siempre mis relatos son 100% reales.
Y lo que me pasa es porque ando siempre buscando, siempre al acecho, y con un poco de suerte que me hace estar en el lugar adecuado en el momento correcto.
Lo que más me gustó de esta gente que me encontré es que fueron derecho al grano, sin vueltas, como sabiendo que en el sexo ocasional no se pueden perder oportunidades.
Gracias por leerme y hasta la próxima.
Tuve que ir a San Martín por unas cuestiones comerciales, como saben, ando con la crossdressina alborotada y me super excita manejar con minifalda, y asi fui por la General Paz disfrutando mis piernitas al aire.
Les dejo unas fotitos que ilustran mejor lo que cuento.
No es algo tan peligroso ni es que esté tan expuesta, si se fijan en los autos que van a vuestro alrededor se darán cuenta que el conductor y los pasajeros podrían ir en bolas y no los vemos, más con los vidrios polarizados y la oscuridad de la noche.
Llegué y estacioné en una avenida que están arreglando y allí, con la gente alrededor me puse mi pantalón de jean sobre la mini como si fuera lo más natural.
Eso es otra cosa que me encanta hacer, vestirme en el auto, estacionado en cualquier parte, quedar en tanguita, ponerme la mini, el corpiñito, uhhh, es super excitante.
Mi reunión fue corta y fructífera, entonces decidí dar una vuelta por la estación de tren que está a dos cuadras de donde me encontraba. Dejé todo lo de valor en el auto, me saqué el jean, me puse una bermuda recómoda para sacar y poner y me fui caminando con mucha excitación y con una calentura que iba en aumento.
En la estación hay un baño donde suele haber acción, lo habían cerrado y lo volvieron a abrir. Cuando llegué fiché a un muchacho que estaba en la vereda al lado de la puerta, nuestras miradas se cruzaron un instante y mis ojos bajaron a su bulto y él bajó su mano y se la sobó sonriendo.
Entré al pequeño hall y vi con desagrado que la puerta del baño estaba cerrada con rejas.
Mis ojos volvieron inmediatamente al muchacho, él se la acomodó y me hizo una seña para que lo siguiera.
Me esperó un poco y lo alcancé enseguida, detrás de un puesto de diarios y revistas que está en la vereda. Al tiempo que nos saludábamos le manoteé el bulto.
-Vamos que tengo un lugar -me dijo y se dirigió al final de la estación.
Caminamos charlando, hablando de sexo, pijas y chupadas, y si venis siempre por acá y esas cosas mientras doblábamos por un pasillo largo y angosto al costado de las vías. Por el medio había una pareja conversando y luego salimos a un descampado delimitado a la izquierda por un paredón alto y a la derecha por las vías.
Si bien estaba tenuemente iluminado, había sectores de buena oscuridad.
-Allá al fondo hay unos micros abandonados -me dijo señalando unas sombras.
Ahí si que estaba oscuro y la verdad es que me entró un poco de miedito
-O podemos ir ahi -dijo señalando un arbolito contra el muro que estaba bastante oscuro, como si hubiera notado mi temor.
Me sorprendía este muchacho, no tendría más de veinticinco años, un poco más alto que yo, robusto sin ser gordo, no era una maravilla pero tenía algo que lo hacía atractivo, además se lo veía muy seguro de sí mismo.
Nos acomodamos y me puse en cuclillas, le desabroché el pantalón y saqué su pija que ya estaba dura y reluciente de precum. Hermosa, no muy larga y gordita, apenas curvada, se la besé con ternura y comencé a darle una mamada antológica. Sólo con la boca, era de esos que no quieren que se la toques con las manos.
-Hmmm, qué bién, tenía unas ganas de una buena chupada -decía entre gruñidos.
Yo seguía en la mía, metiéndomela hasta la garganta y sacándola despacito haciendo succión con los labios, luego abría bien la boca y acompañando con la lengua me la metía toda hasta la campanilla.
En eso, me aparta, se sienta contra el muro y me ordena que haga lo mismo. Me señala con la cabeza y me muestra que venía alguien. Era la pareja que conversaba en el pasillo, pasan sin mirarnos y se van hacia los colectivos.
-Esos van a coger -le digo.
-Puede ser -me contesta-, pero hay que estar alerta.
Lejos de darme miedo lo que dijo me tranquilizó y me calentó más. Volví a chuparla y al rato me ordenó que pare.
La pareja regresaba, pero ahora mirándonos. Me asusté y mi hombre se puso adelante de mi como protegiéndome.
-¿Pasa algo? -preguntó desafiante.
-No amigo, no pasa nada -contestó el tipo mostrando las manos vacías y serenando la situación.
-Queríamos preguntarles si nos dejan mirar -terció ella.
-¿Qué?
-Si, vimos lo que estaban haciendo y nos calentamos. ¿Podemos?
Mi macho me miró sorprendido preguntándome con los ojos.
-Yo no tengo problemas -dije ya con ganas de seguir chupando y fastidiado por la interrupción.
Volví a mi faena con más ganas, mi chico jadeaba de gusto y la pareja se acercó y comenzaron a meterse mano. Prácticamente se pegaron a nosotros buscando la oscuridad del arbolito y de repente ella se puso de rodillas y comenzó a mamársela a su macho.
Tremenda pija tenía el hijo de puta y ella luchaba por tragarla toda con los ojos lagrimeando.
Mirándonos fijamente chupábamos cada cual la pija de su macho, como si fuera una competencia, los tipos estaban en su propia competencia de gemidos, como para demostrar cuál de los dos era mejor chupado, pero yo tenía la ventaja de haber comenzado antes y mi macho anunció que acababa, empezó a cogerme la boca y yo aferrada a sus caderas acompañaba sus acometidas. Hasta que sentí hincharse sus venas y un chorro de leche caliente pasó directamente por mi garganta, y otro, y otro más mientras mi macho gruñia de placer y sus rodillas temblaban.
La mina paró viendo como me tragaba todo y se relamió mientra su macho se pajeaba violentamente como tratando de acabar y no ser menos.
-Uh qué flash -dijo mi chico apoyándose contra el muro.
Le limpié a lametones la pija degustando su leche que era sabrosa. Él se acomodó la ropa, nos despedimos y volvimos para la estación.
-Buenísimo me dijo, tenemos que repetirlo y la próxima vez la hacemos completa.
-Si bebé -le contesté, la próxima vez te busco directamente.
Nos despedimos con un besito en la mejilla y nos fuimos cada uno por su lado.
Todo bién, pero mientras me dirigía a buscar mi coche me di cuenta que seguía caliente, me había calentado mal la situación y ahora quería una pija en el culo.
No sé por qué, pero volví sobre mis pasos. Al ingresar al pasillo de frente venía la piba apurada y llorando.
Le pregunté si estaba bien pero no me contestó y salió corriendo.
Con un poco de miedo seguí caminando y al rato me lo encuentro al tipo fumando y mirando hacia las vías puteando entre dientes.
Lo saludé y me miró, me reconoció y se le iluminó la cara.
-¿Se armó kilombo? -le pregunté.
-Si, esa pelotuda no quiso coger y me quedé recaliente, ni siquiera me hizo acabar. Mirá cómo estoy.
Le miré el bulto y recordé lo buena que estaba esa pija y me relamí.
-A mi me pasó lo mismo. Pero entre los dos podemos solucionarlo.
-No gracias, no me gustan los hombres -respondió sonriente.
-¿Y cómo sabés? ¿Probaste alguno?
-¡No, jamás!
-¿Y un trava?
-Nunca, pero ahi ya cambiaría la cosa.
-Me corrí un poco hacia la oscuridad, me saqué las bermudas y la remera quedando en corpiño y minifalda.
-Si que cambia la cosa -dijo entre dientes y se abalanzó a abrazarme.
-Vamos allá -le pedí señalando un lugar más oscuro y manoteando ese bulto hermoso.
Le alcancé un forro y apoyando mis manos en el muro saqué culo ofreciéndoselo. Me levantó la faldita y acarició mis nalgas, corrió la tirita de la tanga y se agachó y comenzó a chuparme el ojete de una manera deliciosa, yo ya estaba en la gloria, tiré mi mano hacia atrás y le agarré la pija comprobando el buen tamaño, cuando tuve el culo bien lubricado me di vuelta y lo ayude a ponerse el forro con la boca, lo ensalivé bien y volvi a darme vuelta entregándole mi cola que estaba hambrienta y dilatada de calentura.
Apoyó la cabeza en mi raya, guié su pija con mi mano hacia el agujero palpitante y me la fui ensartando, mientra el repetia "qué lindo culo", aquello me calentaba más, se quedaba quieto y yo paraba más la cola y retrocedía hasta que la tuve toda adentro. Cuando sus huevos chocaron con mis nalgas estallaron luces de colores y comenzó un mete y saca deliciosamente violento. La sacaba casi toda y volvía a enterrarla mientra me besaba el cuello y las orejas y sus manos acariciaban mis tetitas.
Estaba en la gloria, las piernas me temblaban y arañaba el muro de ladrillos, cambiaba el ritmo, me la metia y sacaba despacio, haciéndome sentir cada centímetro de esa chota fabulosa y después volvía al frenesí, cómo me hizo gozar ese hijo de puta, lo que se perdió la pelotuda esa, la pelotuda esa que había vuelto y estaba mirándonos y se estaba colando los dedos en la concha y los ojos le brillaban de calentura y me di cuenta que se estaban mirando, que se estaban deseando mientras él taladraba mi culo de una manera magistral.
Y pummmm!
Chocaron los planetas, explotó el universo y de mi pijita brotó un chorro de lava blanca que tiñó los ladrillos y detrás de mi el macho gruñó y largó su cargamento que infló el forro hasta casi hacerlo estallar y ella gimió y se arqueó y pegó un gritito orgásmico, estábamos acabando los tres al unísono.
Un último jadeo y un silencio, recogí mi ropa, me vestí y me fui sin despedirme.
Me costó llegar al auto, las piernas temblequeaban, pero estaba satisfecha, había vivido una experiencia alucinante e inolvidable.
Espero les haya gustado, como siempre mis relatos son 100% reales.
Y lo que me pasa es porque ando siempre buscando, siempre al acecho, y con un poco de suerte que me hace estar en el lugar adecuado en el momento correcto.
Lo que más me gustó de esta gente que me encontré es que fueron derecho al grano, sin vueltas, como sabiendo que en el sexo ocasional no se pueden perder oportunidades.
Gracias por leerme y hasta la próxima.
domingo, 4 de agosto de 2013
¿Qué son las Crossdresser?
- Hola. Me llamo Sonia Madrid y soy una crossdresser. ¿Y qué es una crossdresser? Buena pregunta. Intentaré explicarlo, aunque tenéis que tener paciencia pues como todo en la vida,en este pequeño mundillo hay de todo y hay muchas pequeñas divisiones y otros grupos dentro de nuestro grupo pero iré con lo más fácil...
- Todos sabemos (o casi todos...) lo que es una travesti, y algunos también saben lo que es una transexual. Pues sí ya sabes lo que es una travesti y una transexual, pues saltate este párrafo voy a intentar explicarlo brevemente para quien no lo tenga muy claro..
- El travestismo es una identidad transgénero en la que una persona de determinado género biológico acostumbra utilizar la vestimenta socialmente asignada al género opuesto. Generalmente, el travestismo implica o puede implicar un deseo o condición transexual del individuo en que desea que se le reconozca como una persona del género opuesto en la que su identidad de género es discordante a su género biológico.1 El travestismo puede presentarse en personas de diferentes orientaciones sexuales y por diversos motivos como la infiltración, las representaciones dramáticas, el entretenimiento, el transformismo, la adaptación social y como fetichismo.La principal diferencia entre el travestismo y la transexualidad es que en el primero la discordancia existe entre el género y los roles sociales asignados a cada género (discordancia del cisgénero), mientras que en la transexualidad, existe una discordancia entre la identidad de género propia y el género biológico.El travestismo se refiere al acto de prendas de ropa y otros pertrechos comúnmente asociado con el contrario sexo dentro de una determinada sociedad .El término "travestismo" denota una acción o un comportamiento sin atribuir o implicar ninguna causa específica para ese comportamiento. Algunas personas se conectan automáticamente el comportamiento de travestismo a la identidad transgénero o sexual , fetichista y homosexual comportamiento, pero el término en sí mismo no implica ningún motivo.- Creo que está bien explicado el tema y que se entiende perfecto. Ahora, intentar explicar el término Cross-dresser, el cual me parece que va a ser más difícil de explicar.
- El término cross-dresser comenzó a ser aplicado en Inglaterra y EEUU a un montón de hombres (a veces a mujeres, pero generalmente a hombres...) a los que les gustaba vestirse de mujer en la intimidad (y a veces en pequeñas reuniones, paseos con amigas...) pero no soñaban con ser mujeres ni hormonarse, solo con disfrutar de su femineidad. Para explicaroslo mejor, os pongo una definición que hizo un amigo mío en un blog (bueno, durante una época fue mucho más que un "buen amigo" pero eso es otra historia, que tal vez cuente...jejeje):
-
Las crossdresser son hombres que “cultivan la femineidad como valor en la estética visual y el fetiche de las ropas de mujer en el cotidiano”,
(leer más)
“Se definen como hombres que se sienten mujeres, y que incluso, muchas veces su objeto sexual son también otras mujeres. Cuando la pareja de una CD es una mujer y esta acepta su condición transgenérica es denominada S/O (supportive other) es decir, aquella que conoce su peculiaridad, la acepta y la apoya. Ser CD no implica asumir públicamente una identidad social femenina. este es un nuevo fenómeno de la diversidad sexual. En el relato de muchos de ellos hay un eje que se repite: de chicos solían aprovechar cuando su mamá no estaba en casa o dormía para probarse su ropa y vestirse con sus bombachas, corpiños, faldas, zapatos. Algunos, recurrían al guardarropas de algunas hermana mayor y llegaban incluso a pintarrajearse. Siempre en ausencia de testigos. Ahora, de adultos, repiten la escena. A diferencia de una travesti, no asumen públicamente una identidad femenina ni sueñan con hormonas y cirugías correctivas que les moldeen y les den volumen a sus pechos y a sus caderas.
No todos las CD responden al tipo heterosexual “flexible”. Una CD puede identificarse como gay, bi, heterosexual o trans.
“existimos por el placer de ser mujer”.
- Espero que con esto os haya podido resolver algunas de vuestras pequeñas dudas. Creo que para ser mi primera entrada en mi blog, no está nada mal. En la próxima entrada os seguiré contando cositas. Quizás empiece a contaros la primera vez que sentí la gloriosa sensación de deslizar la ropa femenina por mi cuerpo y casi muero de placer al verme reflejada en un espejo o la vez que dudé de mi identidad sexual y lo pasé francamente mal (tardé tiempo en descubrir que no estaba enferma ni era "una persona rara" sino, sencillamente una crossdresser bisexual, pero bueno es es otra historia...
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